YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE CUATRO PUERTAS

En la isla de Gran Canaria, llamada por los antiguos TAMARAN, en el municipio de Telde, nos encontramos un yacimiento espectacular llamado, Cuatro Puertas. 

Excavada a mano, una gruta artificial nos sorprende en un antiguo cono volcánico de 300 metros de altitud sobre el nivel del mar, albergado sobre la Montaña Bermeja. 

Cuatro puertas o entradas a una gran sala ponen nombre a este yacimiento arqueológico, orientadas hacia el Norte dan paso a una plataforma horizontal donde están excavados una veintena de agujeros, destinados posiblemente a sostener una techumbre aunque también se sostienen teorías sobre su uso en los rituales, sus grabados y la ausencia de los elementos de una vivienda habitual de los antiguos habitantes de la isla, nos hacen pensar en un lugar de culto más que en un lugar de residencia. 





Debemos tener en cuenta que las hileras de cazoletas más definidas y alineadas están orientadas según la dirección de los ejes geográficos, dos filas parten con gran precisión hacia el norte, con 4 o 5 cazoletas cada una. La otra hilera perpendicular a la anterior se orienta en dirección este-oeste con igual precisión. Nos permite barajar una utilización astronómica. 

Lo que más nos impresiona de este lugar es que en los días próximos al solsticio de verano, los rayos solares entran por las puertas orientales en la salida y puesta del sol, recorriendo el suelo de la cueva y apuntando a una de las cazoletas justo antes de perderse tras las montañas. 

Por encima de esta cueva nos encontramos el "almogarén"


El almogarén es un habitáculo con sentido religioso, suelen tener grabados interesantes y estar colocados en montañas o lugares realmente especiales para el contacto con los dioses y los invisibles o difuntos.

En el caso de Cuatro Puertas se cree que era este almogarén un lugar de culto a las divinidades de la naturaleza. Desde la cima se accede a otras cuevas, entre las que destaca, “La Cueva de los Papeles” bautizada así desde 1879, por unos motivos desconocidos,  sorprende con grabados en roca de varios triángulos púbicos, se piensa que este conjunto histórico era utilizado como casa de las *Maguadas y Harimaguadas, lugares de sacrificio y ritos para venerar a la madre naturaleza.

Nos encontramos más adelante un sendero de toba labrado que nos conduce al centro del poblado, donde ante nuestros ojos se muestran un grupo de cuevas denominadas Los Pilares, estas cuevas están comunicadas entre sí por escaleras, caminos y túneles labrados en la roca, dejándonos maravillados con una composición espectacular y muy práctica para el alojamiento de los habitantes de dicho poblado.

Desde 1972 es considerado monumento histórico-artístico.

¿Por qué tanto misterio en torno al yacimiento de Cuatro Puertas?

Muchas son las referencias que nos llevan a pensar en las Harimaguadas y en las Maguadas cuando hablamos de Cuatro puertas.

*Podemos deducir de lo escrito por historiadores, que la influencia de poder de estas mujeres en el pueblo era muy grande, vivían en cenobios y se dedicaban a la práctica religiosa, eran mujeres muy sabias, curanderas, parteras y enseñaban a las jóvenes maguadas para seguir el mismo camino, también trabajaban las artes adivinatorias. 

Podríamos descomponer la palabra Harimaguada, en "hari" que significaría protección sobre "maguada" que hacía referencia a lo virgen.


Cabe destacar que no tenían defectos físicos ni psíquicos y hay varias referencias a unos baños que realizaban a los recién nacidos que podríamos compararlos con el "bautizo cristiano"


Las jóvenes también aprendían el corte y adobo de pieles, el teje con hojas de palma, cosido de tamarcos, la alfarería, uso de pinturas…
Se sustentaban principalmente de frutos y otros productos de la tierra que recibían a modo de diezmo por vecinos, los cuales guardaban y almacenaba en sus cuevas para irlos consumiendo a lo largo de todo el año.

Vivían en los tamogantes, lugares dedicados a la enseñanza y oración, lugares de residencia de los cuales no salían salvo días determinados,  en Gran Canaria una de estas casas se encontraba en Telde, al lado de la Montaña de las Cuatro Puertas o Montaña Bermeja de la que hablamos en este artículo.

El Dios al que dirigían sus plegarias era Acorán, dios de la tierra, aunque en ocasiones se cree que rezaban a otros dioses, así como también a los difuntos ( o invisibles).
Según Abreu Galindo, op. cit. p 157: “Cuando faltaban los temporales, iban en procesión, con varas en las manos, y las maguadas con vasos de leche y manteca y ramos de palmas. Iban a las montañas y cantaban endechas en torno a un peñasco; y de allí iban a la mar y daban con las varas en la mar, en el agua” (en su recuerdo se celebra la famosa fiesta de la Rama en Agaete.)

 “y también nuestras doncellas canarias las recogía su Rey Guanarteme en su palacio escogiendo de toda la
isla la más noble y virtuosa criatura que para su hermosura, aseo y esmero en su vivir eran más señaladas y fuera muy honesta y respetadas de todos, las cuales eran ofrecidas por sus hidalgos padres a este recogimiento y clausura desde ocho años a doce porque demás edad no consentía el Rey que encerrasen lo cual estaban veinte y cinco o treinta años y pasados, las que querían, porque otras guardaban su virginidad y aquella clausura toda su vida, se podían casar presidiendo la ceremonia que diré después” (Fr. J.de Sosa, 1994)
Sin embargo, la dedicación al culto se podía ver interrumpida por el matrimonio, con el beneplácito del rey, que tenía el derecho de prelibación :Cuando alguna de estas se avía de casar, que era después de a ver estado veinte y cinco o treinta años en aquella clausura, primero dormía con el Rey Guanarteme y después la entregaba el mismo a su marido, celebraba sus bodas con grande aplauso..”( (Fr. J.de Sosa, 1994:295).""


"CUATRO PUERTAS"

Tiene este lugar un olor, un olor especial y las sensaciones te embargan desde que tus pies, sobre las piedrecitas del camino, son el único sonido que junto a tu respiración puede, solo si tienes suerte, acompañar al habla de los cernícalos que nos observan desde lo alto.

Cuatro puertas, cuatro puertas me traen sensaciones de creencias antiguas de estudios sobre las estrellas, de conversaciones intensas con el otro lado.  Y una imagen clara, de mujeres sabias, valientes y que daban una vida entera por el bienestar del pueblo.

Mujeres que con las plantas podían curar enfermedades, sus alíadas, la artemisa, el beleño, la lavanda..., una sabiduría que se transmitían de unas a otras.

Mujeres que protegían una virginidad que les permitía no perderse en su camino de sacerdotisas. Acorán, Magec ... sus dioses protectores a los que dedicaban sus rituales y los invisibles ó difuntos a los que les ofrecían leche de cabra y manteca para cerrar pactos de protección sobre la comunidad.

Mujeres queridas y amadas por el pueblo, sensaciones que las paredes de las cuevas pretenden  transmitir al transeúnte soñador que trata de viajar en el tiempo para poder, por un segundo, hacerse una idea de como era este lugar antes de la llegada de los castellanos.

Pero también esas paredes, ese paisaje, los animales de la zona transmiten el miedo y la angustia de un pasado aterrador, de como unos desconocidos robaron los más preciado de estas mujeres, de este pueblo, de estas creencias ancestrales...

Y como, sin darse cuenta, todo se les escapó de las manos, sin darse cuenta, perdieron hasta la vida en mano de unos desconocidos.

Pero hoy, aquí en Cuatro Puertas, las recordamos, las sentimos, incluso si nos concentramos mucho podríamos verlas. Y a pesar de no poder hacer nada por recuperar lo perdido, mostramos respeto con nuestro silencio y admiración ante un pasado en el que la comunidad, los valores, la ética y el amor al prójimo estaban por encima de cualquier otra cosa.


En honor a unas mujeres que mantenían en pie a todo un pueblo, en un mundo lleno de valores y respeto a lo visible y a lo invisible, algo que tristemente ahora parece imposible en nuestra sociedad actual.

© Paloma García 2016


Paloma García Díaz

4 comentarios:

  1. Me parece un gran artículo, bastante interesante y muy bien redactado. Felicidades Paloma García!!!.

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  2. Estimada mía, creo que tu artículo es sublime, hace que uno tenga la sensación de estar ahí compartiendo estos lugares sagrados para sentir la sensación de vivir de nuevo esos maravillosos años, en donde, la mujer era sin duda la gran diosa. Quiero felicitarte desde mi ignorancia, pues expresas lo que sienten las gentes que allí vivieron y que sufrieron la crueldad de los invasores. Considero que deberíamos tener todos los españoles más información sobre los lugares recónditos de estas cálidas y acogedoras islas y si es posible, un guía tan ameno y conocedor de estos lugares como tu, no para enseñarlas a los "guiris" que vienen buscando alcohol y orgía, sino para mostrarles a los visitantes respetuosos todo tu conocimiento.
    Estoy orgulloso de tí, mi gitana del aire, felicidades por uno más de tus preciosos y amenos artículos.

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