LEYENDA DE SAMHAIN (MORRIGAN Y DAGDA)

Se acerca un día temido y amado por muchos de nosotros y nosotras, a la par que desconocido por otros tantos. En mi opinión es un día donde un ciclo muere y otro nace así que simboliza un momento de cambios, de renacimiento y una representación de la naturaleza de esa espiral que nunca deja de girar.

Esa noche el sol muere un año más, la noche gana al día y durante un tiempo la oscuridad se cuela dentro de cada uno de nosotros, pero no con una connotación negativa sino como una señal de recogimiento, de introspección, de análisis, de quemar todo aquello que no queremos seguir teniendo en nuestras vidas y de empezar el camino a un nuevo despertar y a un año nuevo.

En este post quiero narrar un encuentro entre dos dioses celtas, un encuentro basado en la pasión... quizá interesada o no. Hay muchos debates sobre estos dos dioses, podríamos decir que uno representa la vida y otra representa la muerte, uno los placeres y otra la entrega en la batalla de la guerra, por lo que no nos ha de extrañar que ese momento de pasión entre ambos nos sorprenda ya que no destacan por sus cosas en común ni por  numerosas leyendas en las que aparezcan juntos. 

A pesar de estas incongruencias, la noche de Samhain une muerte y vida, une el fin de un ciclo con el comienzo de otro, une la oscuridad y la luz. Poquito a poco vemos que no es tan extraña esta unión.

Dentro de los relatos de la conquista de Irlanda, en ese punto donde nos perdemos entre la mitología y la realidad, o quizá ni siquiera deseamos perdernos y aceptamos las batallas entre simples hombres, dioses y gigantes de un solo ojo, la unión de estos dos dioses cambió el rumbo de las cosas y marcó la historia de la conquista y la derrota de los fomorianos.

Comienzo el relato.

ENCUENTRO ENTRE DAGDA Y MORRIGAN



La noche en la que el velo que separa los dos mundos se disipa, Dagda, el Dios más prominente de la mitología celta, el líder de los Tuatha De Danann paseaba por la ribera del río Unius, en Connaught, cuando se encontró a una mujer que se estaba bañando, cuenta la leyenda que uno de los pies de la mujer estaba en Allod Echae (Echumech) al sur de la corriente y el otro en Loscuinn al norte. En algunos relatos cuenta que la mujer llevaba nueve trenzas flojas en su cabeza, y su piel de porcelana se veía tan hermosa esa noche entre las gotas de agua que corrían por ella, que Dagda no pudo en ningún momento alejar los ojos de una belleza tan dolorosa. En un momento las manos de porcelana de aquella misteriosa mujer soltaron rápidamente las nueve trenzas y un cabello largo y negro como las plumas de un cuervo resbaló cubriendo su pálida espalda y provocando la locura de Dagda que sin poder contenerse avanzó hacia el río.

Y así sin mediar palabras dieron rienda suelta a una pasión inconmensurable a la orilla del río la noche que el sol viaja a las tierras del descanso.

Pero aquella mujer no era una mujer cualquiera, y aquel momento no pasó desapercibido para el futuro de los habitantes del lugar. Aquella mujer era Mórrigan, diosa de la muerte y la guerra, reina de los espectros.

Tras compartir una intensa noche de placer, Morrigan prometió a Dagda dare la victoria a su pueblo en la próxima batalla y la protección eterna.

Dagda venció a los Fomorianos en la primera y segunda batalla gracias a la diosa Mórrigan y sus poderes estratégicos en el campo de batalla y el rumbo de la conquista de Irlanda tomo otra dirección.

Tan solo la unión de la vida y la muerte, de la oscuridad y la luz, de la espiral que gira una vez más dando finales y comienzos hizo que todo cambiase, pero de aquí en adelante es una historia para contar en próximos post.

Un abrazo, feliz partida y feliz reencuentro.


DIOS CELTA, DAGDA

DIOSA CELTA, MORRIGAN



"LOS MITOS CELTAS SE RESISTEN A MORIR, Y TRAS SANTOS CRISTIANOS DORMITAN AUN ALGUNOS DE LOS ANTIGUOS DANAAN, ESPÍRITUS LIBRES DE LA NATURALEZA Y DEL BOSQUE. EL MUNDO ENCANTADO NO ES TAN INACCESIBLE COMO PARECE"

© Paloma García

Paloma García Díaz

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