MITOLOGÍA NÓRDICA (DIOS BALDER)

Balder

Dios Nórdico amado y venerado por los humanos, el más dulce y complaciente con los hombres, hijo de Odín y Frigg, dios de la luz y la verdad.


En la Gylfaginning de la Edda Prosaica tenemos una buena descripción de este dios nórdico: 


"El segundo hijo de Odín es Baldr, y hay cosas buenas que decir sobre él. Él es el mejor, y todos lo alaban; es tan hermoso en sus facciones, y tan brillante, que la luz se proyecta de él. Hay una hierba que es tan blanca que se compara a su ceja; de todos los pastos, es el más blanco, y de él podrás juzgar su belleza, tanto en cabello como en cuerpo. Es el más sabio de los Æsir, y el que mejor habla y con más gracia; y es tal la calidad que asiste, que nadie puede contradecir su juicio. Habita en un lugar llamado Breidablik, que es el cielo; en dicho lugar, nada sucio puede ser" 




Sus rasgos poseían una gran belleza que aparentemente brotaban de rayos de luz y sus cabellos eran de un blanco impoluto. Es considerado el más elocuente y sabio de los dioses.

Habita­ba en la morada celeste llamada Breidablik, ( Breiðablik, a menudo escrito como Breidablik, era el séptimo de los doce lugares principales de Asgard)
La característica más sobresaliente de Breiðablik era su techo de oro, que pendía de columnas de plata maciza. El palacio era una larga extensión vacía y pura, nada malo, falso u oscuro podía atravesar su puerta.

La adoración por parte de los humanos provocó la envidia de otros dioses, sobre todo y como no de su hermano Loki, que comenzó a planear su muerte.
Sueños premonitorios le anunciaban cada noche que su vida corría un gran peligro, y ante el miedo decidió contárselo al resto de los dioses.
Les reunió en una asamblea y todos decidieron conjurar los peligros que le amenazaban.

Frigg prometió por el fuego, el agua, el hierro y todos los otros metales, al igual que por las piedras, la tierra,las bestias, los pájaros, los peces, las enfermedades  y los reptiles, que ninguna de esas co­sas podría dañar a su hijo; sin embargo, Odín buscó la respuesta en otro lugar, a lomos de Heipner, su caballo, cabalgó hacia el Niflheim, donde el perro de Hel acudió a su encuentro; la tierra temblaba bajo sus pies.

Cuando llegó a la alta morada de Hel, le preguntó a la adivina si Balder terminaría muriendo y si el mundo de los dioses estaba llegando a su fin, Hel se molestó con Odín, ya que había perturbado su reposo, dejando a Odín sin respuesta sobre la llegada de nuevos tiempos.

Los dioses en sus reuniones comprobaban a diario que Balder era invencible, le lanzaban dardos, otros piedras, le cortaban con sus sa­bles y sus hachas de batalla; le hicieran lo que le hicieran, nadie podía hacerle daño.
El hecho de que Balder no recibiese ningún daño empeoraba la situación de los celos de Loki, el cual decidió transformarse en mujer y se dirigió a la morada de Frigg, Fensal.

Loki transformado en aquella bella mujer le preguntó a Frigg que ocurría en las reuniones de los dioses, y Frigg muy orgullosa de haber conseguido que todos los elementos no pudiesen dañar a su querido hijo, le relató a Loki lo que se hacía en ellas.

De forma inconsciente reconoció que sólo un arbusto que crecía en el lado oriental de Valhal no hizo el juramento de no dañar a Balder, ya que era aun demasiado joven y débil.

Loki feliz y motivado tras conocer esa noticia se marchó, recobró su cuerpo habitual y fue a buscar el muérdago, y una vez que lo tuvo en su mano se encaminó a la reunión de los dioses. Utilizando a Holder  le engaño para que le lanzara el muérdago a Balder sin decirle lo que era, y Holder a pesar de ser ciego mediante las orientaciones de Loki lo envió en la dirección correcta.

Balder cayó inanimado y atravesado de parte a parte mientras los dioses paralizados por el horror no eran capaces de creer lo que estaban viendo.
Odín sabía que no era solo la muerte de su hijo lo que acababa de ocurrir sino que era la pérdida del mundo de los dioses. Frigg actuó rápidamente pidiendo a un voluntario que fuese al mundo inferior para tratar de encontrar a Balder y ofrecer un rescate a Hel para que su hijo volviera a Asgard.

Finalmente fue Hermod el que emprendió el viaje a lomos de Sleipner, uno de los caballos de Odín,
El cadáver de Balder lo llevaron al mar el resto de los dioses, los cuales intentaron cambiar de sitio a Ringhorn el navío de Balder, el más esplendoroso de todos los que había en el puerto, pero les fue imposible así que no pudieron construir la pira funeraria.
Hyrroken, la gigante fue la única capaz de ponerla a flote pero el movimiento fue tan grande que toda la tierra tembló enfureciendo a Thor, el cual tuvo que ser parado por el resto de los dioses para no atacar a la mujer con el martillo.
El cuerpo de Balder fue transportado a bordo del navío sobre la pira funeraria, la pena afectó de tal manera a la esposa de Balder, Nanna, que murió en el acto; su cuerpo fue colocado sobre la misma pira y quemado con el de su marido, Thor estaba detrás de la pira y la consagró con su martillo.
Odín a la encabezaba, acompañado de Frigg, de las valquirias y de sus cuervos, Frey en su carro, Heimdal cabalgaba a lomos de su caballo Goldtop, y Freya conducía su carro, tirado por unos gatos acompañaban a Balder en su despedida. También había un gran número de gigantes del frío y de gigantes de las montañas, Odín echó a la pira funeraria la famosa argolla Draupner de los enanos. El caballo de Balder, ricamente adornado, fue igualmente llevado a la pira y consumido por las mismas llamas que su amo.

Mientras tanto, Hermod se ocupaba de su misión, durante nueve días y nueve noches cabalgó a través de valles y bosques sombríos, cuando llego al río Gjol cruzó el puente Gjallar cubierto de oro brillante.

La doncella que guarda el puente, Modgud le preguntó su nombre y la misión que le llevaba a aquel lugar tan poco visitado. La respuesta de Hermod fue completamente sincera,  la joven respondió que el dios había pasado sobre el puente Bjallar, y que la ruta lleva a la morada de la muerte se encuentra más abajo y hacia el norte.

Continuó entonces Hermod su viaje y llegó a las puertas prohibidas de Hel, y golpeó a su caballo con las espuelas consiguiendo que atravesara la puerta sin tocarla.
En las puertas de palacio estaba su hermano Balder ocupando el asiento más dis­tinguido de la sala, y pasaron la noche haciéndose compañía. Por la mañana suplicó a Hel que dejara volver a Balder. Hel estableció que solo podría volver si realmente era tan amado como se decía. si realmente todos lloraban su muerte, pero si una sola no lo hacía o una sola hablaba mal de él debería quedarse para siempre.

Cuando Hermod regresó a Asgard relató sus aventuras en el palacio de Hel, los dioses sin dudarlo ni un segundo enviaron mensajeros por todo el universo para suplicar a todas las cosas que lloraran por el fallecido dios para que éste pudiera ser liberado.
Los hombres, los animales, la tierra, las piedras, los árboles y todos los metales, accedieron de buen gusto, cuando los mensajeros volvieron con la convicción de que su misión había sido un éxito completo, se encontraron por el camino a una gigante que se llamaba Thok, le pidieron también que llorara por Balder para liberarle del poder de Hel. Pero Thok se negó, ya que Balder no se había ocupado nunca de ella cuando estaba vivo, motivo por el cual podía permanecer en el palacio de Hel.
Se cree que posiblemente fuera loki disfrazado el cual haciéndose pasar por Thok consiguió que Balder jamás regresara a Asgard.

Odín se refugió en que un día cuando llegara el fin del mundo, su hijo volvería a su lado para iluminar el mundo y dotarlos de paz perenne.

Paloma García Díaz

No hay comentarios:

Publicar un comentario