Los enigmas de la Diosa Artemisa

NACIMIENTO DE ARTEMISA

Leto (hija de los titanes Ceo y Febes) y Zeus (dios supremo del Olimpo) concibieron dos hijos gemelos, Artemisa y Apolo.

Hera, esposa de Zeus, prohibió el nacimiento de los mismos en ningún sitio que brillara el sol, y * prohibió a su hija Ilitía diosa de los partos, atender a Leto.

Leto recorría las islas y los continentes en busca de un lugar para dar a luz, pero huían ante ella por temor a Hera.

Finalmente Leto consigue refugiarse en la isla Ortigia que flotaba errante por el mar, esta isla le concedió asilo, llamándose desde entonces Delos, la brillante. Los dioses se compadecieron de ella y acudieron a su ayuda, Poseidón hizo una bóveda de agua que no permitía pasar la luz solar.

Durante nueve días Leto sufrió los dolores de parto

Tan solo se ausentaron Hera e Ilitía, lo cual era problemático puesto que la segunda debería ser la encargada de asistir al parto.



Nacimiento de Apolo y Artemisa, de Marcantonio Franceschini. Liechtenstein Palace, Vienna


El parto se produjo al pie del monte Cinto

Tomaron la decisión de que Artemisa fuera la primera en nacer para poder ayudar a su madre a traer al mundo a su gemelo Apolo.

*Otras versiones cuentan que Ilitía finalmente accede a ayudar en el parto seducida por los regalos que le ofrecían.



MITO DE ORIÓN Y ESCORPIÓN


Orión un gigante cazador del cual hay muchas versiones de su nacimiento, una es que su madre es Gea, por descender de esta todos los gigantes, también se le atribuyen como padres Euriades y Poseidón.

Se cuenta sobre su nacimiento la curiosa historia de que habiendo conseguido hospitalidad Hirieo a Zeus, Poseidón y Hermes estos le prometieron cumplir su deseo que era tener a un hijo, los dioses engendraron al niño Orión, orinando sobre la piel de un buey que Hirieo les había sacrificado, piel que por encargo de los dioses mantuvo enterrada durante 10 meses lunares.

Se caso con Side que alardeó de ser más bella que Hera lo que la llevo a morir a manos de Zeus, más tarde se enamoro de Merope, la hija de Enopión, pero negándose este a que hubiese boda dejo ciego a Orión por haber intentado violar a su hija.

El gigante recuperó la vista, andando siempre hacia adelante, guiado por un niño que llevaba sobre los hombros, pero nunca pudo vengarse de Enopión. Murió por intentar violar a Artemisa o a su doncella Opis, ya que un escorpión enviado por los dioses le picó en un talón.

Esta implicado en una serie de leyendas astrológicas, el escorpión se convirtió en constelación de la cual siempre huye Orión, convertido también en constelación, a su vez el sigue a las pléyades que fueron muchachas convertidas en estrellas a las que, según las leyendas, Orión había perseguido durante cinco años.

Sus hijas las corónides se convirtieron al morir en cometas.

Otra leyenda cuenta que la constelación de Orión deja de verse al amanecer porque fue raptado por Eos, la aurora que se había enamorado de él.

OTRAS VERSIONES.

- Orión vivía en "cercana intimidad"con Enopión y queriendo demostrarle su habilidad para la caza, se jactó ante Ártemis y Leto de que podía matar cualquier animal sobre la tierra. La Madre Tierra se alarmó y envió el escorpión, que le mató.

-En una ocasión Artemisa y Orión se conocieron en la isla de Creta mientras este cazaba acompañado de su fiel perro Sirio, entre ambos existe en seguida una atracción mutua, el es un gran cazador y ella la diosa de la caza a quien siempre ha rendido culto y tenido en sus oraciones.

Artemisa estaba enamorada de Orión. Era muy feliz y pasaba muchos días cazando con él. Apolo, su hermano, sintió celos de que le prestara más atención a Orión que a el mismo, se quejaba de que la Luna había dejado de iluminar la noche porque ella había desatentido sus labores de diosa, a su vez pensaba que una diosa como ella no debería enamorarse de un simple mortal, por ello decidió acabar con la vida de Orión enviando un escorpión gigante a matarle.

Orión atacó primero con flechas y luego con su espada al monstruoso escorpión, pero la coraza del animal resistía cualquier arma que utilizase contra el, viendo la imposibilidad de vencer a este ser y con ayuda de su perro Sirio consiguió zafarse del animal y escapar nadando hacía la isla de Delos.
Apolo se percató que su plan de acabar con Orión había fallado, pero conociendo la destreza con el arco de su hermana decidió engañar a Artemisa para que fuese ella misma quien acabará con la vida de Orión.


CASTIGO DE ACTEÓN

Cuadro, de Tiziano, muestra a Artemis matando a Acteón




Acteón, hijo de Alisteo y de Autonoe y nieto de Apolo, aprendió el arte de la caza junto al centauro Quirón.

Dentro de las tres versiones mitológicas que podemos encontrarnos, lo más obvio es que desata la ira de Artemisa, bien por jactarse de ser mejor cazador que ella, por intentar violarla en su templo, quizá por sorprenderla cuando se bañaba desnuda con sus compañeras en el monte Citerón o por tratar de casarse con Semele la amante de Zeus el cual pide a su hija Artemisa que castigue a Acteón. Esta ira hizo que la diosa lo transformase en ciervo.


CASTIGO A CALISTO





Calisto era una ninfa de Arcadia que suscitó la pasión de Zeus y fue transformada en osa, ninfa de gran belleza compañera de Artemisa, su mayor promesa fue conservar su virginidad y como su señora pasaba el tiempo errando por los bosques persiguiendo animales salvajes, Zeus la vio y quedó prendado de ella y para seducirla adoptó los rasgos de su propia hija Artemisa aunque en otras versiones se dice que fue de Apolo, y Calisto se quedó embarazada. Un día que la diosa y su séquito de ninfas fueron a bañarse a un manantial, su cuerpo desnudo reveló que estaba ya en cinta de Árcades, hijo de Zeus.

Artemisa la repudió, y Hera celosa la transformó en una osa, en otras versiones Para evitar que la aventura llegase a oídos de su celosa esposa Hera, Zeus fue el que transformó a Calisto en osa.



Según otra versión la propia Artemisa fue la que realizó la metamorfosis de su antigua compañera.

Calisto muere durante una partida de Caza y fue colocada en el cielo convertida en la Osa Mayor.


HISTORIA DE SELENE

Hija de Iperión y de Tía o bien Basilea, es la personificación de la luna, que en ocasiones fue identificada con Febe y Artemisa. Tenía gran importancia de tipo mágico y era invocada por las mujeres en el momento del parto.

Se representaba como a una joven de gran hermosura que recorría el cielo al igual que sus hermanos Helios, el sol y Eos, Aurora, en un carro tirado por caballos.

Conocidos son sus amores con Pan y Zeus, pero los más célebres son los que tuvo con el pastor Endimión, de quien engendró cincuenta hijas. En ocasiones se considera también hijo suyo a Museo.

GIRODET (1791): El Sueño de Endimión




HISTORIA DE ENDIMIÓN

Este pastor dotado de una extraordinaria belleza inspiro un casto y tierno amor a Selene que cada noche venía a contemplarle mientras dormía.

Zeus accedió a mantenerlo eternamente en tan dulce sueño imagen que vendría a simbolizar la felicidad eterna.

En otras versiones El pastor Endimión estaba enamorado de Selene y le pidió al dios Hipnos el poder de dormir con los ojos abiertos para poder admirarla cuando esta cruzaba el cielo nocturno. Hipnos, quien estaba enamorado del pastor, le otorgó el don para poder contemplar sus ojos durante la noche.


Endimión (fragmento)
Endymion; John Keats (1795-1821)

Una cosa bella es un goce eterno:
Su hermosura va creciendo
Y jamás caerá en la nada;
Antes conservará para nosotros
Un plácido retiro,
Un sueño lleno de dulces sueños,
La salud, un relajado alentar.
Así, cada mañana trenzamos una
Guirnalda de flores que nos ata a la tierra,
A pesar del desaliento, a la inhumana
Falta de naturalezas nobles,
A los días nublados,
A todos los caminos insanos y lóbregos
Abiertos a nuestra búsqueda:
Si, pese a todo, alguna bella forma
Alza el paño mortuorio
De nuestro espíritu ensombrecido.
Como el sol, la luna, los árboles ancianos y los nuevos
Tendiendo su sombra cálida sobre los rebaños;
Como también los narcisos
Y el universo verde en el que moran,
Y los claros arroyos que fluyendo
Frescos hacia el estío,
Y el claro en medio del bosque
Manchado de rosas silvestres;
Y así el sublime destino
Que imaginamos para los grandes muertos;
Todos los deliciosos cuentos que oímos o leímos:
Fuente eterna de una linfa inmortal
Que cae sobre nosotros desde la orilla del cielo.

© Paloma Garcia

Autores: Julia Padilla Cabrera / Paloma García


Paloma García Díaz

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