Asturias Corazón Salvaje IV

Asturias Corazón Salvaje IV


Asturias siempre ha sido una tierra de luchas, derrotas y victorias, cada centímetro de su terreno esta plagada de sangre amiga y ajena, derramada por nuestros ancestros, ya fuera en batalla o incluso en rituales ancestrales, uno de esos lugares lo podemos encontrar en Pravia, el concejo de Pravia, lleva en su escudo seis cuervos y no es por casualidad, el cuervo es un animal mítico y Psicopompico de los celtas. Más este escudo lleva adosado una leyenda....Cuentan que, en la reconquista, un capitán del que sería el Rey Don Pelayo, llegado a la cuenca del Narcea, donde hoy encontramos el puente que nos lleva a Pravia, cuando iba a cruzar el río con sus mesnadas, vio ante él al enemigo y su número casi lo triplicaba, había casi tres hombres por cada uno de sus soldados...Alzó la vista y vio que le sobrevolaban seis cuervos, incluso uno de ellos se acerco hasta su caballo, con sus patas dando pequeños saltos. El capitán quedo mirando fijamente al ave y hablando con él, le dijo: "Ave de poca valía, que de hambre sentís pena, venid en mi compañía, pues, de carne ajena o mía, hoy...tendréis la barriga llena..." Y llamando a la batalla cargó contra su enemigo morisco, que viéndose sorprendido por tamaña osadía, perdió a sus hombres en aquella batalla. La noticia llegó hasta Don Pelayo, que le cedió aquellas tierras y le dio derecho a usar este escudo como privilegio por su valentía.


CONCEJO DE PRAVIA





CONCEJO DE PILOÑA


Otro de los lugares, para mí, míticos, donde se ocultan mis andanzas y las de los míos, es el concejo de Piloña.
Un lugar hermoso donde nacer y un buen sitio donde cobijarse, cuando la vida da demasiadas vueltas, para mí un lugar donde me gustaría que tiraran mis cenizas.
Infiesto, Cardes, Beloncio...hay tanta historia que mejor lo veis y no contarlo de forma tan burda.


 




Si algo me impresionó, por su humanidad, por su salvaje geografía, por sus habitantes, fue el concejo de Amieva, lugar cobijado en la falda de los Picos de Europa, antiguamente llamados los Picos Albos. En este concejo y en el de Ponga, sus pastores, hicieron frente a las tropas napoleónicas que habían arrasado Cangas de Onís y, contra fusiles y cañones, aparecieron piedras y trabucos, dándoles el mismo trato que siglos antes habían recibido el Imperio Romano y las hordas Moriscas, poniéndolos contra la pared y diezmandolos en guerrillas entre sus picos, por supuesto no hubo tregua para los gabachos, la gran mayoría dejo sus huesos al lado de los huesos de romanos y árabes.

EL CONCEJO DE AMIEVA



Jose Constantino García

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