Asturias Corazón Salvaje III

ASTURIAS CORAZÓN SALVAJE III

Siguiendo el recorrido de estos parajes, hoy nos acercamos hasta Yernes y Tameza.
Hoy vamos a viajar por uno de los concejos con una geografía bella y agreste, estando incluido este entre los mas pequeños de nuestro Principado. Esta bella y agreste geografía, su historia, su gente y su buena gastronomía, serán hoy protagonistas de nuestro viaje.
Este pequeño concejo está formado por dos parroquias, Santa Cruz de Yernes y 
Santa María de Tameza, ocupando la zona centro-occidental del Principado.
El terreno se presenta muy accidentado, con alturas superiores a los 1.000 metros, localizadas en la sierra de Tameza.
El pico Caldoveiro de 1.357 metros, cima de la cabecera del río Tameza, y los puertos de Marabio, paso entre Teverga y Yernes y Tameza, conforman un relevante espacio de montaña, cobijo de una flora y fauna variadas.
La erosión ha propiciado un relieve de contrastes, donde se extiende uno de los mayores conjuntos cársticos subterráneos de Asturias, localizado entre las sierras de La Llomba y Tameza, los dos de mas de 1300 metros de cota y los cursos de los ríos, el Valdesantibáñez, en Valdesantibanes y el Tameza.
El río Villabre, o Tameza, atraviesa las dos parroquias del municipio, circulando por un angosto valle situado al noroeste del concejo y desagua al Cubia, ya en tierras de Grado.

 El Monumento Natural de los Puertos de Marabio constituye una extensa pradería de montaña entre los concejos de Teverga y de Yernes y Tameza. Es un espacio natural protegido por la existencia de un singular complejo cárstico, formado por valles ciegos y dolinas, dandole un enorme interés hidrogeológico, esto será sin duda alguna, la razón para su inclusión como espacio protegido. Este concejo tiene una superficie de más de 31 Kilómetros cuadrados y una población que supera los 200 habitantes. Está formado por dos parroquias, la de Santa Cruz de Yernes y la de Santa María de Tameza, teniendo su capital en Villabre.

El municipio de Yernes y Tameza limita al Norte con Grado, por el Este, Grado, de nuevo, conjuntamente con Proaza, pone sus lindes, por el Sur Teverga lo abraza y por el Oeste, el concejo de Belmonte de Miranda lo delimita.
Los principales núcleos de población del concejo los encontramos en su propia capital, Villabre, teniendo también lugares como Yernes, Fojó, Vendillés y Villaruiz.
Mas su Historia nos da un punto de referencia de cuando datan sus primeros pobladores.
  Restos de antiguas explotaciones mineras pudieron contemplarse cerca del pueblo de Bendillés, tal vez, se puedan atribuir a un pueblo que realizó este tipo de labores por gran parte de Asturias.
De sabido es que, desde el concejo de Lena y Riosa hasta Coaña, se conocen las labores realizadas entre la etapa calcolítica y la edad del bronce con trabajos de mineria que posteriormente seran excavaciones hechas bajo el dominio invasor de Roma
 Dentro de la etapa de la monarquía astur, durante el año 857, Ordoño I cede gran parte de Yernes a la Mitra ovetense que por donaciones de los nobles, Froila, Osorio, Pelayo y Geloira Froilaz, en 1086, y de la abadesa de San Pelayo, en 1104, se hace, asimismo, con la totalidad del territorio de Tameza.
Durante esta etapa no es extraño comprobar como casi la totalidad de la Asturias conocida estaba bajo el poder y la influencia de la iglesia ovetense, viendose los vecinos bajo esa dominación y manipulación de sus derechos, es decir, ninguno.
 En 1174 se convierte en concejo de obispalía, al ceder Fernando II sus derechos sobre el territorio a la Iglesia ovetense.
Igualmente por estos territorios, especialmente por los puertos de Marabio discurría el “camin francés” o la ruta jacobea,  una antigua a romana, que desde Cueiro se desvía a Oviedo por Vicenteiro, Maravio, Cuellagar, Linares, Tenebreo.   
9.  En 1579 retorna a poder de la Corona por orden de Felipe II amparado en la Bula de Gregorio XIII, consiguiendo los vecinos su compra para constituir municipio independiente.
Reuniendo todo lo que tenían y vendiéndolo, con el fin de escapar, tanto de la opresión como de la miseria en la que estaban gracias al clero y a los nobles, cosa esta, en esos años muy normal. Los vecinos, compran su territorio a Felipe II gracias a esta desamortización eclesiástica. Quedando, por ende, Yernes y Tameza, libres de todo yugo.  Este documento, que recoge el expediente de venta fechado en el año 1581 se conserva aun en el Ayuntamiento.
  Al alejarnos del concejo, dejando atrás esta impresionante geografía, nos damos cuenta que no hay concejo pequeño en Asturias, pues todos tienen la grandeza de tener en su interior una gran historia y la gran belleza de su entorno. Lo dejamos atrás sintiendo que tenemos una gran responsabilidad, no dejar que lugares tan hermosos queden en el olvido, pues desistir de conocer Yernes y Tameza, seria abandonar el conocimiento de una parte de esta madre, llamada desde el principio de los tiempos, Asturias.

YERNES Y TAMEZA

Talladas montañas,
puertos inmensos,
aguas, cañadas,
y el Caldoveiro.
El cielo azul se abre
sobre el Tameza y el Reguero,
y el sol, sobre Villabre,
va brillando con presteza
descubriendo los hermosos parajes
de la tierra de Yernes y Tameza.




  

Paloma García Díaz

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