Presente confuso

Esta mañana una luz intensa se coló bajo mis párpados cerrados, activando todos mis sentidos. La sombra del cuélebre ya no cubre mi pesada entrada de piedra y la luz del sol despertando a cada uno de los seres del bosque también es invitado a entrar en mi cueva.


Ya ha pasado Samhain, un nuevo ciclo ha comenzado y en el exterior puedo imaginarme los colores del otoño, el olor de la hierba mojada, los charcos de barro donde tan felizmente saltaba cuando era niña...

Cuantas cosas han cambiado desde entonces, recuerdos de la niñez recorren mi mente, y me llenan de tristeza al verme ahora.

Me mantengo quieta en el fondo, con mi espalda apoyada en la fría piedra y mis brazos rodeando mis rodillas, sintiendo la ansiedad y la impaciencia de quien no ve claramente que debe hacer, de quien se siente perdido y pequeño.

Las lágrimas recorren mi cara, y mi mente se pregunta porqué lloro, es quizá el miedo a caminar? o simplemente el dolor de los años perdidos ? o tal vez, la espera de una noche de San Juan que nunca llegó?

Atrás quedan ya las leyendas de ayalgas y caballeros, de amores intensos y eternos, de un hogar lleno de risas y felicidad, en mi interior solo quedan lágrimas que derramar, lágrimas que espero que curen mi dañada alma de ayalga y me ayuden a salir a disfrutar de la luz del sol.

Aun no llegan a mis oídos sonidos del pueblo, posiblemente aun duermen, dejando que mis pensamientos floten en el aire adueñándose del silencio y logrando que poco a poco vaya ahogándome en mi propia angustia.

De pronto oigo de nuevo esa voz, shhhhhhhhh silencio todos mis pensamientos, es una voz tan cálida tan familiar, reconforta todo mi ser, y vuelve a arrastrar recuerdos escondidos en mi mente. Mi cuerpo sufre el impulso incontrolable de salir, me pide que sienta emociones nuevamente que viva las sensaciones sin recordar el dolor.

Pero aun no es posible, quizá en mi destino este salir pero hoy no será, hoy el dolor pesa demasiado, las ilusiones han muerto y los sueños permanecen encerrados en un baúl, pero... no puedo evitar pensar que quizá mañana......

©2013 Paloma García

Paloma García Díaz

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