Adad (Asirios y Babilonios)

El dios de la tempestad y el relámpago. Se le representa habitualmente de pie sobre un toro, uno de los animales míticos de la mitología local, y armado con rayos celestes.

Cuando el poderoso Enlil decretó el diluvio universal para castigar a los seres humanos. Fue Adad el encargado de ejecutar su rden, pues ejercía de verdugo de la asamblea celeste.

Sin embargo, también repartía los vientos favorables  para el viaje y las lluvias indispensables para obtener buenas cosechas.

Podía además revelar el porvenir. Asociado con una diosa llamada Shala, de características inciertas, los feniios le relacinaron más tarde con Atergata o Athara, representada con cabeza de mujer y cuerpo de pez.

Paloma García Díaz

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