¿Y ahora qué?



Cuando la guerra ha terminado, y el aire se respira tranquilo
la presión por la lucha para mantenerte en pie se desvanece
y aparece la soledad y el dolor del que lo pierde todo
sobrevivimos a esta guerra pero terminamos muy cansados y abatidos

El campo de batalla parece ante mis ojos inmenso
los restos de lo que antes fueron sentimientos y promesas
yacen tendidos en el suelo, mientras los cuervos sobrevuelan en círculos sobre ellos.
Todo destruido, hasta la última de las palabras muerta sobre la tierra seca

Mi mente solo me pregunta, ¿Y ahora qué?
¿Y ahora qué? no tengo ni idea
esta cueva se ha convertido en un hogar, me siento incluso arropada entre sus paredes
y ahora, ni siquiera se si puedo mirar al sol de frente, si puedo salir ahí fuera

Si puedo respirar entre otras personas, porque soy una ayalga
ya nunca volveré a ser lo que era antes
Derrotada, cansada y abatida, pienso en esa pregunta
¿Y ahora qué?

Quizá espere un año más, quizá en beltane o en mi querida noche de San Juan
vuelva a tener un motivo para sonreír y dejar de sentir soledad
Mi duende y mi xana, razón de mi existencia serán cuidados hasta mi ultimo aliento
mi vida solo tiene un sentido, que ellos puedan estar bien

Mientras que mi alma dañada, solitaria y triste, espera una razón para volver a brillar
Claro está que los caballeros de mis sueños no existen,
no se diferencian mucho del cuélebre que vigilaba mi cueva
Quizá mis sueños eran erróneos, quizá soñar debería estar prohibido


Paloma García Díaz

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