El Tejo sagrado

Árbol  único en muchos aspectos, es el único venenoso entre todas las coníferas, y no tiene resina. Árbol duro, de madera rojiza, lento crecimiento, longevidad (se hablan de Tejos de más de 3000 años de vida, incluso hay escritos en los que se hablan de Tejos de 9000 años de antigüedad). Misterioso, profundo e insondable.




<<Hay un Tejo orgullo del valle de Lorton, que aún hoy en medio de su tiniebla,
Se yergue igual que en los viejos tiempos […]
¡Ser viviente, creció tan lento que morir no puede! […]
Pero aún más notables son los cuatro hermanos de Borrowdale, en amplia y solemne arboleda unidos ¡Enormes troncos! Y cada uno un muro de entrelazadas fibras serpentinas desde antiguo trenzadas, ascendentes.>>
(W.M Wordsworth, <<tejos>>)

Su madera se utiliza desde el neolítico para un sinfín de usos, se empleaba para crear palas para la extracción de cobre en las minas.  Para construir los mejores arcos, para la construcción de vallados y edificios.
En la zona de Somiedo siempre se dice que su madera  <<Dura más que una barra de hierro>>
En la zona de Colunga, su madera se utilizaba para hacer los ejes de los carros. Aunque muchos de los aldeanos de la zona reconocen que trabajar la madera del tejo trae mala suerte y lo atribuyen a su color similar a la sangre.
El tejo da cobijo a helechos, brezos, arándanos y musgos, otra vegetación no es posible por sus poderosas raíces, su sombra y los efectos de las hojas tóxicas en el suelo.
USOS MEDICINALES
En Somiedo utilizan las hojas en forma de Vahos para abrir las vías respiratorias de los animales con problemas de salud.
El emperador Claudio, promulgó un edicto por el que hacía constar que la savia del Tejo era el mejor antídoto contra la mordedura de víbora.
Su uso es muy peligroso, pero en pequeñas dosis estimula la actividad cardiaca y sube la tensión.
En Francia se están realizando estudios con el Taxol, una sustancia extraída de la corteza del Tejo que actúa como anticancerígeno retrasando,  incluso frenando la división de células anómalas.
Se utiliza también contra reumatismos, artritis, afecciones hepáticas y molestias de las vías urinarias.
En caso de intoxicación se prescribe carbón animal y lavados gástricos e intestinales.
VENENO DEL TEJO
<<Tiene tanta vehemencia, que ofende gravemente a los que a su sombra duermen o asientan, y aún muchas veces, los mata>>
(Dioscónides)

Dos gramos de hoja por kilo de peso son suficientes para acabar con la vida de un caballo. Los rumiantes toleran mucho mejor su veneno aunque en el caso de las vacas, el consumo del mismo les provoca abortos.
Las hojas secas son más activas que las frescas, por la taxina.
Para evitar la exclavitud tras perder una batalla se extendió la práctica del suicidio con el veneno del  Tejo.
Conocido también como el árbol de la muerte por los griegos y latinos. En España, Francia, Irlanda, Inglaterra y otros países los Tejos son colocados en los cementerios.
En honor a la diosa Hécate, se sacrificaban toros negros enguirnaldados con ramas de Tejo.
En Bretania y Bretonia cuenta una leyenda que los Tejos de los cementerios extienden sus raíces para llegar con cada una de ellas a la boca de los difuntos, vinculando de nuevo al Tejo con la muerte y con las almas.
Tejo simboliza, noche, invierno, infierno, sueño, puerta hacia lo desconocido, hacia lo más profundo.

El Tejo de Santa Eulalia.
<<Fiesta de Samain, noche tercera.
En la oscuridad noite celta
Un teixo por ciclo
junto al viejo cementerio.
asoma sus ramas negras
por una ventana estrecha
y por el cristal opaco
mira la luz de las velas
Que en la iglesia parpadean.

Cuando tañe la campana
una gran lechuza blanca
vela suave y en silencio
para no agitar al Teixo
que sueña un sueño despierto.

Luego nos quedamos solos
los dos leones de piedra
con las fauces entreabiertas
desde el campanario otean
guardan nuestro secreto.

Y en la iglesia de Selorio
Dentro de aquel tronco viejo
Duerme el corazón vacío
Del árbol que me estremece.>>

La antigua religión, la “religión del Tejo”.
Existe una tradición viva, pues vivos están los árboles, de Tejos sagrados que crecen junto a numerosas iglesias asturianas cuyo significado aun no ha sido estudiado en profundidad.
El número de Tejos junto a ermitas e iglesias, sobrepasa con creces el centenar solo en Asturias, un pequeño porcentaje de los Tejos han sido plantados recientemente para continuar con la tradición.
Se piensa que la iglesia, fiel a su costumbre de utilizar el poder de convocatoria de los árboles y lugares sagrados de anteriores tradiciones espirituales, habría elegido estos enclaves respetando el tótem arbóreo, el templo vivo.

Sobre el significado del Teixo junto a la iglesia varios párrocos coinciden en que es un árbol de alto sentido religioso.

Un árbol de salud, por su naturaleza venenosa protege el lugar con una función higienizante, antivírica, etc..
El Tejo se haya junto a viejos palacios y casonas, en ocasiones se habla de esta costumbre por la protección contra el viento, por su tupido follaje perenne aunque se mezcla con la búsqueda de la amistad, protección y bendición del árbol.
También el Tejo marcaba con su presencia las casas de la nobleza desde tiempos muy lejanos.
Presente en fiestas, bailes y costumbres, como la de entretejer sus ramas y colocarlas en la casa de la mujer que se quería conquistar.

EL TEIXO SAGRADO
Testigo silencioso de fiestas y bailes,
cómplice de llantos ante una tumba
fruto venenoso y hoja perenne
ciclo constante de vida y de muerte

Belleza oscura y luz en la sombra
miles de años decoran tu copa
y  en cada arruga de la madera de tu tronco
sabiduría a raudales, sabiduría ante todo.

Déjame por esta noche
descansar, dormir en tu tronco
arrópame con tu magia
dame paz y desahogo.

Tejo sabio, anciano y sagrado
ante ti me inclino como mis antepasados
unión de vida y muerte, cielo e infierno.
Centro inmóvil, de la rueda del tiempo.
©Paloma García

Usos Mágicos del Tejo (Próximamente)
Leyendas del Tejo (Próximamente)
Fuente: La Magia de los Árboles (Ignacio Abella)

Paloma García Díaz

3 comentarios:

  1. el texo siempre magico, siempre presente en nuestro pasado, buen articulo

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  2. Magnìfico post que reúne tradición, historia, botánica, poesía y saber de una planta que para el ser humano de diversos lugares y épocas ha sido mucho más que un àrbol. La pasión con la que nos lo describes consigue que parte de su magia nos llegue con este post. He leído alguna que otra cosilla sobre tejos pero tomo este escrito como un referente para volver a él. Recomiendo diversas rutas que hay para ver Tejos (sobre todo una en la montaña leonesa y otra en la montaña palentina) así como dos especímenes únicos uno en el parque de San Francisco en Oviedo y otro en el Monasterio de Piedra al sur de Zaragoza. Mi enhorabuena por el post y por la afición por los tejos. P.D. Los poemas me han encantado.

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  3. Gracias por vuestros comentarios, y muchas gracias por tu aportación Chema, un fuerte abrazo.

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