El destino de Dafne (Antigua Grecia)

Un día Apolo, diestro arquero, quiso burlarse del dios del amor, Eros y ridiculizó al mismo con sus intentos con el arco. Eros planeó una venganza contra Apolo.
Poseía dos tipos de flechas, las que poseían la punta de oro lograban que el objetivo se enamorase perdidamente  y las de la punta de plomo todo lo contrario.


Eros lanzó una flecha con la punta de oro para que se enamorase locamente de la ninfa Dafne, y a ella le lanzó otra pero con la punta de plomo.



Apolo perseguía constantemente a Dafne por las monañas mientras que la ninfa huía de el. Dafne pidió ayuda a Zeus para que la trasformase y Apolo no pudiese atraparla. Zeus escuchó sus oraciones y la convirió en un laurel.


Apolo consagró el laurel por amor hacia Dafne y desde entonces siempre llevó una corona de laureles en la cabeza.

Paloma García Díaz

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