Mito Celta , La lavandera del vado

Cuenta este mito que un grupo de guerreros se dirigían al campo de batalla cuando decidieron detenerse en un vado, todos se quedaron aterrorizados al contemplar un espectro de una mujer muy esbelta que les observaba con los ojos rojos de ira entre los mechones canosos que le caían por la cara.

A los pies de la mujer un montón de cuerpos de guerreros amontonados, con las caras tan desfiguradas que nadie podría reconocerlos. Las miradas aterradas de los guerreros que veían la escena se vieron interrumpidas por una carcajada, una risa escalofriante que provenía de la mujer.


Tras reírse comenzó a señalar a cada uno de los guerreros, hasta que el jefe del grupo reunió el valor suficiente para hablar entre balbuceos.

- ¿Quién eres?

- ¿Yo? - exclamó la mujer - Soy Morrigan, aunque algunos me llaman la lavandera del vado. Mi labor es la de vagar haciendo desparecer los pecados de los hombres.

- Y esos ¿Quiénes son?, ¿Son pecadores los hombres que yacen a tus pies? ¿Tu los has matado?

- ¡Yo no he matado a ninguno de esos hombres¡ , afirmó atravesando con su mirada a cada uno de los guerreros - Estos guerreros muertos, son ustedes después de la batalla de esta noche, yo solo me limito a limpiar su sangre.

Los guerreros comenzaron a observar y ha reconocerse entre ellos, hasta que Morrigan levantó una cabeza del suelo, y entre los cabellos ensangrentados lograron reconocer la cabeza del líder que les llevaba a la última batalla de sus vidas.

Paloma García Díaz

2 comentarios:

  1. y cómo acaba? no pudieron remediar su muerte?

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  2. no Shana, se dice que cuando un ejército ve a morrigan entre sus cuerpos o lavando las ropas llenas de sangre, el destino está escrito ya no hay vuelta atras.

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