Sleipnir, el caballo de Odín (Adaptación para mi sección cuentos para niños)

En un tiempo lejano, de nueve mundos, nueve ramas y un gran árbol, eje de todo el universo y conector del mundo de los dioses, el mundo de los vivos y el inframundo se conoció a un dios,  dios de la sabiduría, la guerra y la muerte, dios de la magia, la poesía, la profecía, la victoria. Recibió el nombre de Odín, hijo de Bor y de Blesta.

Eran tiempos de guerra, y los dioses terminaban de construir sus moradas, y por el miedo a ser atacados decidieron buscar maneras de proteger más todos sus dominios.

Un atardecer,  como "caído del cielo" llegó un hombre, un misterioso maestro albañil, que trajo la gran solución que los dioses buscaban, prometió crear la muralla más fuerte e impenetrable de la historia y en tan solo tres estaciones.

Pero el precio que pidió por construir la muralla era muy alto, pedía la mano de Freya, una diosa de ojos azules y cabellos dorados,  y por si fuese poco, pidió el sol y la luna como propina.

Los dioses se reunieron y durante horas discutieron sobre si era correcto o no, y creyéndose más listos que el albañil mostraron su  firme decisión, le daría la recompensa solo si construía él solo la fortaleza y los bastiones en un solo invierno, pero si el primer día de verano la última piedra no estaba puesta no le pagarían. El albañil escuchó la decisión de los dioses y solo pidió poder contar con la ayuda de su caballo Svadilfari, a lo que los dioses no se opusieron.

Ante los ojos de los incrédulos dioses la muralla se elevaba día a día, crecía y crecía, paso a paso aumentaba su altura y longitud, y los días de invierno se terminaban pero más rápido se terminaba la muralla. Observaron al albañil y vieron como el caballo arrastraba tremendas piedras de un tamaño impresionante realizando el trabajo cada vez más rápido y comprometiendo a los dioses a tener que darle al albañil a la diosa Freya, el sol y la luna.

Los dioses no sabían como salir del problema no solo era Freya, era también el sol y la luna, y la opción de no cumplir con su palabra no era válida ya que había múltiples testigos del trato, finalmente decidieron acudir al dios del fuego, Loki, quien a pesar de su mala fama era el único que podía arreglar el problema. Loki entre otras cualidades tenía el poder de cambiar de forma y fue el sistema que utilizó para engañar al albañil.

Loki, efectivamente, ideó un sistema que resultó infalible, en una de las ocasiones en que el caballo bajaba por su acostumbrada carga de piedras salió de entre los árboles convertido en una bella yegua, el caballo la miro e inmediatamente rompió sus trabas y corrió detrás de ella a través del bosque. Los intentos del albañil por capturarlos fueron en vano y la obra quedó parada como deseaban los dioses.

La furia del albañil fue colosal, al darse cuenta de que no conseguiría terminar el trabajo a tiempo, mostró su cara real, era un gigante que lo único que intentaba era adueñarse de los grandes tesoros de los dioses, los cuales pidieron ayuda a Thor y lograron deshacerse del falso "albañil".

Del tiempo que Loki y Svadikfari, pasarón juntos nació un potrillo gris de ocho patas, el mejor de los caballos de cuantos poseen los dioses y que con el tiempo se convirtió en Sleipnir, el caballo de Odín.

Paloma García Díaz

2 comentarios:

  1. Bonito cuento!;) bueno ¿va a ser este el próximo? a ver si voy mejorando, yo sigo en la duda de que el otro esté bien.:S

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  2. Gracias guapa., pues a mi me encanta creo que me quedo con la grabación voy a terminar de montarlo y te digo,Creo que el segundo es el nacimiento de Osiris ya te mando el link en cuanto tenga un ratín. Un abrazo guapetona

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