LA DIOSA DE LA NOCHE ( 1ª Parte)

Mientras el sol parece constantemente un disco dorado, la luna es inconstante cambia de forma, crece y mengua desde un fino hilo de plata hasta un disco amarillo encendido, antes de volver a su anterior forma y desaparecer por completo, un ciclo repetitivo asociado al ciclo del nacimiento y la muerte, el renacimiento que puede observarse en las cosechas, los campos, en las estaciones del año y en general en la naturaleza.

A lo largo de la historia el sol y la luna han sido deificados y venerados por las culturas y los pueblos. Ra, Inti, Febo, Apolo,,,, son sólo algunos de los nombres que se utilizaron para venerar al dios del sol, la Luna en su caso ha sido representada con muchas apariencias distintas que reflejan los aspectos principales de su ciclo.

Las caras de la diosa Luna representan los ciclos de la Naturaleza y fusiona los procesos conscientes y subconscientes de la mente humana, nuestras vertientes material, emocional y espiritual. La luna se convirtió desde tiempos atrás en el arquetipo de la creación, la feminidad y la mentalidad femenina.

La luna creciente representada con la figura de una doncella, símbolo de inocencia, energía creativa, esperanza juvenil, vigor y todo ello acompañado por promesas de renovación, la luna llena, una madre fecunda llena de vida, la luna menguante un bruja, sabia versada en las artes mágicas, una hechicera y maestra del disfraz, la luna nueva, la anciana, el final de la vida para volver a renacer.

Para los griegos Perséfone, Demeter y Hecate, para los romanos Diana, Ceres y Sibila, para los escandinavos, Las Nornas, o Hermanas Parcas, que entretejían pasado, presente y futuro.

Las diosas doncellas veneradas por toda suerte de civilizaciones incluyen a Perséfone, Afrodita, Venus, Atenea, Diana, Minerva, etc. Las diosas madres, incluyen entre otras a Deméter, Isis, Selene, Wahini-Hai.

Y dentro del grupo de las diosas oscuras, bruja y anciana, citar a Kali, Skadi, Hecate, Circe, Medusa y Némesis.


Ahora veremos algunas de ellas


AFRODITA

Alta, bella, encantadora, símbolo de la belleza, la fertilidad y el amor. Nacida del mar, se cuenta que emergió entre las olas pisando la blanca espuma de la marea con sus pies desnudos. Apasionada, generosa y con el máximo poder de seducción. Su nombre es sinónimo de gracia y encanto, siendo también la musa de las artes, inspiradora de artistas a lo largo de los siglos.

Afrodita domina las relaciones personales, las parejas y los amantes en todas partes. Voluptuosa y fecunda, su vínculo con las aguas de los océanos la convierte en la deidad de la luna. Su equivalente en la mitología romana es Venus, de la cual deriva el nombre de la hermosa ciudad de Venecia “novia del mar”


Fuente: La magia de la luna (Lori Reid) He escrito con mis propias palabras las ideas principales de este libro que en parte me ha parecidos sumamente interesante, aunque con algunos errores, si a alguien la apetece queda abierto el debate sobre como esta escritora describe la luna y las diosas de cada fase lunar.

Paloma García Díaz

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