LEYENDA CELTA, La Xana de la Fana

Antiguamente los habitantes del lugar contaban que en Pigüeña, más exactamente en La Fana había una muchacha encantada. Un pastor que pasaba a diario por el lugar, consiguió entablar alguna conversación con la joven.

Algunos días incluso se sentaba con el y compartían la comida aunque el pastor no se atrevía nunca a preguntarle de donde había salido, ni su verdadero nombre.

Una tarde la muchacha tras la merienda se dispuso a pedirle algo muy importante al pastor:

"Mañana cuando me veas pasar montada sobre un arca, tírame un calcetín de lana, de esta manera me desencantarás, y yo te tiraré un peine, cada vez que lo uses, caerán sobre ti doblones de oro. Eso si, si no lo haces mi misión será hacerte muy desgraciado".

El pastor le contestó sin dudar ni un solo segundo.

"Lo haré".

Al día siguiente el pastor salió de su casa como todas las mañanas, era el día de San Juán. Al poco vio venir sobre el arca a la muchacha sobrevolando los cielos. El pastor se quedó petrificado por el miedo y el estupor y no fue capaz de quitarse los zapatos para lanzarle el calcetín.

La muchacha movía sus brazos nerviosa a la espera del calcetín, hasta finalmente desparecer tras una loma.

Una maldición flotó por el aire hasta caer sobre el pastor.

Se cuenta en el lugar que en la casa del pastor desde aquel día anido la discordia y que a lo largo de su vida, y hasta su muerte no encontró ni un solo segundo de felicidad. En la hondanada cercana al suceso, cuentan los ancianos que se escuchaban grandes ruidos, y desprendimientos de piedra. Cuenta la leyenda que fue el efecto de la maldición de la Xana, que aun debe buscar a alguien que le lance un calcetín de lana.

Paloma García Díaz

2 comentarios:

  1. Joer con la Xana. Pa que luego me digan a mi que yo zoy borde, prima.

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  2. Gracias wapa, jeje pero tu al lado de esta Xana eres caperucita roja, un besote grande.

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