LEYENDA ASTURIANA, La casa de Rayán

O también conocida como la casa del miedo. Rayán caserío que pertenece a la parroquia de Moreda, en el concejo de Aller, un bonito pueblo asturiano que en aquel entonces contaba con unos 50 vecinos trabajadores de las minas y de los campos.

La familia Bayón se había trasladado desde León a este pueblo por motivos de trabajo, los sucesos que ocurrieron el la casa de esta familia comenzaron en 1915 tal y como se recoge de los diversos restos escritos o relatos contados de padres a hijos.

Unos ensordecedores golpes, comenzaban alrededor de la media noche y duraban hasta pasadas las cuatro de la mañana, lamentos, quejidos y luces que se encendían y apagaban solas sin explicación ninguna. En ocasiones objetos del desvan aparecían en el segundo piso, y todo lo contrario a frenarse el suceso aumentaba día a día. Los relatos hablan de piedras que caían en el interior del edificio sin romper ninguna ventana, y el lanzamiento de un cruzifijo el día que nació la hija de la familia.

Los rosarios levitaban sobre el bebe en forma de crucifijo, y la cuna del pequeño siempre era mecida por unas manos invisibles, si alguien trataba de parar la cuna era lanzado contra la pared con una violencia sobre-humana.

Nadie daba una explicación lógica al suceso, todo el pueblo era testigo de los ruidos que salían de la casa que comenzó a conocerse como "la casa del miedo", la guardia civil tenía reparos por pasarse por alli y curas y espiritistas trataron de hacer algo para ayudar a la familia pero no lograban sacar nada en claro.

Una noche la madre se despertó y salió de la habitación, seguida por su marido que no paraba de preguntarle que le ocurría, la mujer a modo de respuesta le dijo:

"Alguien me llama desde la otra habitación"

Permaneció dentro durante una hora, pero al salir no pudo contarle nada a su marido para que no volviesen a ocurrir los fenómenos con mayor violencia aun. Solo le contó que tenía que volver al pueblo a realizar unas misas y encender unas velas.

Nunca más volvieron a aparecer los fenómenos en la casa, y la mujer se llevó su secreto a la tumba, cuenta la leyenda que a los 103 años de edad.

Algunos pueblerinos cuentan que todo fue causado por unas misas que pidio su hermana en su lecho de muerte y no se cumplieron.

Paloma García Díaz

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