LEYENDA DE CARISSIA LA XANA

Cuenta una leyenda que los romanos aún no habían completado su conquista de la península cuando Tito Carisio era uno de los encargados de tratar de someter a los celtas y astures. Las tropas romanas encontraban serios problemas para avanzar ya que los astures nunca fueron presas fáciles, pero porfín habían llegado a las orillas del río Narcea.

Era una campaña demasiado dura, en una región desconocida para ellos, con bosques y cumbres muy escarpadas, un clima demasiado duro y muchos animales salvajes, lobos, osos, etc, con los que había que tener muchísimo cuidado.

En uno de estos bosques acamparon, para continuar su andadura hacia el río Nalón, cerca del cual esperaban encontrarse a los astures. Lluvia incesante, y muy pocos resultados, se encontraban desanimados y sin ninguna motivación.

Carisio comenzó a recorrer la zona alrededor del campamento, pensando en como sería la siguiente batalla, cuando de pronto vio entre los árboles una figura femenina, era una muchacha que peinaba con delicadeza su largo cabello con lo que parecía un peine de oro.

Vestida con una túnica de lino blanco, y con los ojos de un color verde intenso que se camuflaban entre los verdes que formaban el bosque.
Un arroyo cercano dejaba oir la música del agua fluyendo mientras ella cantaba muy dulcemente.

Carisio se acerco a ella, pero la joven salió corriendo y se internó en el bosque. El general romano la persiguió, hiriéndose en la cara y las manos con las ramas de los árboles, ya casi sin aliento y alejándose de manera muy irresponsable del campamento y de sus hombres.

En ningún momento pensó en que extraña fuerza o poder otorgaba a esa mujer , una velocidad superior a la de un guerrero entrenado, solo continuaba avanzando hacia la estela que dejaba su dorado cabello en el aire.

El la llamaba y ella se reía, cosa que a él le causaba más ansias por alcanzarla.

Un claro del bosque se abrió ante los ojos de Carisio, y la muchacha se encontraba en la orilla de un lago, chapoteando y bailando entre risas.

Cuanto más se acercaba para abrazarla , más se adentraba la muchacha en el lago. Hasta que llegó el momento en que Carisio dejo de hacer pie, y se hundió en las profundidades del lago, mientras extendía las manos tratando de alcanzar a la mujer que le había llevado hasta su muerte.

Paloma García Díaz

3 comentarios:

  1. Sobrecogedora. Ninfa o sirena encantada. Maravillosa. Mi favorita. Esta es como yo... que quiere arroz? VEN,Ven aka pacá, TOMA, que te viá da 3 tazas.

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  2. Sobrecogedora. Ninfa o sirena encantada. Maravillosa. Mi favorita. Esta es como yo... que quiere arroz? VEN,Ven aka pacá, TOMA, que te viá da 3 tazas.

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  3. Es que es la mejor. Y hasta dulce. Si hubiera sido pelirroja le hubiera pegado un estacazo en la cabeza pa asegurarse de que no salia a la superficie. Control de calidad y esas cosas. A mi me encanta. Aguita? Si, ven, toma aguita. Te van a salir hasta ancas.A ver si salen mas guerreras de estas. jeje.

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