CARTA AL TRASGU

Hola amigo,

¿Cómo te encuentras?, me llegan rumores de tu mente, viajes increíbles y nuevos mundos.

Hace semanas que no he vuelto a tener noticias tuyas, extraño tu voz aunque mis recuerdos la mantienen viva y fuerte en algún baúl de mi cansado recuerdo.

Alguna campesina ha pasado por el llano murmurando por lo bajo que en su casa hay un trasgu, pero sé que no eres tú, tu camino te ha llevado a otras tierras, el viejo tejo me lo ha susurrado, mi alma cansada reclama tu presencia pero sé que no sabes estar quieto y calmada y firme le vuelvo a explicar que no se puede controlar a un espíritu libre, "ya volverá cuando quiera, ya gozaremos de las risas, de los cantos, de la amistad que existe entre ambos”

Y cuénteme usted ¿cómo le va la vida? ¿Conociendo nuevos mundos tal vez pasiones escondidas? Emociones alteradas de buenos momentos y risas pues yo sigo como siempre encerrada y cautiva.

El otro día en la mañana me dio por hablarle al cuélebre, si tenemos que aguantarnos seria para mí un placer al menos alguna conversación poder mantener como saben mis amigos hablar mucho forma parte de mi.

Pero las negociaciones de paz no resultaron y tan solo logre causar un fuerte dolor al pobre animal al llevarle su enorme cabeza de verdades, crueles y duras verdades. También he tenido tiempo para pensar y darle vueltas a la cabeza, cosa que no dejaré de hacer aunque me insistas constantemente, tú controlas tu mente mejor de lo que yo pueda desear jamás controlar la mía.

Algunas noches desespero cuando la oscuridad cubre la estancia, incluso se transforma en mi mente, en un monstruo de manos frías que invade mi cuerpo, el día trae la calma y destruye los fantasmas a los que tanto temo, y según pasan las horas recupero la cordura.

Mi amiga la xana me visita a menudo y me pregunta por ti echa en falta nuevas historias que yo le relate acerca de tu vida.

Y hace semanas que no sé del marinero que se sienta en la pared de mi cueva y con el cual puedo comunicarme sin emitir ningún sonido, me habla siempre de su tierra unas islas lejanas en la tierra del sol, tendrías que escucharle es lo más parecido a viajar que me ha pasado desde ,,,, bueno desde que soy Ayalga.

De nuevo pediré a algún gato que deje esta carta entre las raíces de mi viejo amigo, donde sabes que puedes recoger mis palabras, aunque hasta que nos veamos no sabré si realmente me has leído.



Sin más me despido de ti, esperando que algún día entre las raíces del viejo tejo aparezca una carta tuya, o quizás te cueles como antaño entre el cuélebre y la puerta para pasar toda la noche hablando conmigo.



Tu amiga siempre fiel.

USC43S3FKE38


Paloma García Díaz

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